El embalaje del producto puede estar abierto o vuelto a precintar debido a la inspección de la mercancía antes del envío, o bien puede tratarse de un daño estético del embalaje exterior durante el almacenamiento o el transporte entre almacenes.
Si el producto en sí es nuevo, completo y no está dañado, el embalaje dañado o abierto no afecta a su funcionalidad ni a su uso.
Si sospecha que el propio producto también ha sufrido daños o que falta algo en el paquete, contáctenos por correo electrónico y revisaremos la situación.
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